Los callos son áreas de piel endurecida que se forman como respuesta a la fricción y presión. Para eliminarlos, se pueden utilizar métodos caseros o consultar a un podólogo si son dolorosos.
Los callos suelen manifestarse como zonas de piel dura y amarillenta en los pies, especialmente en las almohadillas plantares o entre los dedos. Pueden causar dolor o incomodidad al caminar.
Los callos se desarrollan debido a la fricción constante, que puede ser provocada por:
Existen varios métodos para tratar los callos:
Es recomendable visitar a un podólogo si:
Existen varios mitos en torno a los callos, como que solo afectan a personas mayores o que son un signo de mala higiene. La realidad es que pueden afectar a cualquier persona y son más comunes en quienes usan calzado inadecuado.
Referencias educativas de alto nivel. No sustituyen valoracion clinica ni podologica.